El 70-75% de la gripe la ha causado un virus no incluido en la vacuna

Puede haber varios factores por los cuales la gripe ha sido tan agresiva este invierno, tales como las bajas coberturas vacunales o las coberturas insuficientes en la población de riesgo. Pero, fundamentalmente, se debe a que uno de los tres virus seleccionados para componer la actual vacuna ,el AH3N2 en concreto, proporciona una protección de entre el 16% y el 25% y, además, la cepa que ha generado la mayor proporción de casos no está incluida en la vacuna frente a la gripe que se ha utilizado esta temporada. Esta es la conclusión a la que han llegado los profesionales de diversas sociedades médicas españolas y expertos de diversos servicios de salud territoriales, que ya están pensando en la prevención ante la gripe para la próxima temporada.

Aún es pronto para poder definir cuál es la efectividad de la vacuna frente a la gripe de esta temporada, en cambio, sí que se sabe que alrededor del 70-75% de los casos detectados de gripe han sido causados por cepas del linaje B (Linaje Victoria o Yamagata). Y de estas, los últimos datos a nivel epidemiológico, reflejan que predominan las cepas del Linaje B (Yamagata) con el 59,2% de los casos detectados. Y coincide que este tipo de virus de gripe no está incluido en las vacunas trivalentes actualmente disponibles.

Impacto de la gripe e importancia de las vacunas

Ante esta situación, se imponen buenas coberturas de vacunación, que sean capaces de reducir las probabilidades de infección, en especial, en personas con factores de riesgo y personas que les rodean, como lo son el personal sanitario. Y, es fundamental, que la vacuna administrada contenga las cepas que están circulando en la temporada. La gripe constituye una carga socioeconómica sustancial para la sociedad en términos de recursos sanitarios destinados a su atención, como el aumento del número de consultas, hospitalizaciones, tratamientos de complicaciones clínicas y un mayor consumo de medicamentos y de absentismo laboral. En España, se estima que entre 8.000 y 14.000 muertes anuales están asociadas con la gripe. Además, se calcula que la gripe supone un gasto de 250 millones de euros al Sistema Nacional de Salud. También se estima que la gripe genera 1,3 millones de consultas médicas al año y que es la responsable de 140.000 visitas a Urgencias Hospitalarias.

Hasta ahora, la tasa global de incidencia de gripe ha sido de 248,4 casos/100.000 habitantes. Desde el inicio de la temporada, se han notificado 1.541 casos graves hospitalizados confirmados de gripe. Además, se han notificado 157 fallecimientos por gripe confirmada por laboratorio, el 75% de los cuales está asociado al virus B y así como el 80% de los casos de gripe diagnosticados en lo que va de esta temporada. En concreto, el 59,2% de los casos están causados por el virus B/Phuket (Yamagata), no incluido en la vacuna trivalente de este año.

Por eso se estima que la inclusión de la cuarta cepa en las vacunas para la gripe supondría un ahorro importante (económico y asistencial). En este sentido, la vacuna cuadrivalente comienza a ser el estándar de uso en Europa en 2017 ya que más de 20 países han decidido comenzar a vacunar con esta nueva vacuna. Alemania, Reino Unido o Italia entre otros países ya han comenzado a vacunar de gripe en la temporada 17/18 y Francia ha confirmado que lo hará en 18/19.

 

 NEUMONIA ZONA DE PELIGRO

Esta enfermedad, cuya mortalidad puede alcanzar el 30% en los casos más graves, cursa con fiebre elevada, tos, dolor torácico y sensación de falta de aire como síntomas más característicos. En los jóvenes puede aparecer de forma más leve con febrícula, malestar general, tos seca, cefalea y artromialgias.

La neumonía es una infección pulmonar especialmente frecuente en ancianos, niños, personas inmunodeprimidas y pacientes con patologías crónicas como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), cardiopatía crónica, insuficiencia renal, cáncer, cirrosis hepática y diabetes. En cualquiera de estos casos, la neumonía se origina por una reacción inflamatoria de los alveolos pulmonares, causada a su vez por agentes infecciosos como virus, hongos o bacterias. En personas sanas, la neumonía más común es la producida por una bacteria llamada neumococo (Streptococcus Pneumoniae) y se la conoce como neumonía adquirida en la comunidad (NAC). En cambio, en personas ingresadas en centros hospitalarios se pueden adquirir otras bacterias poco comunes en la comunidad, desencadenando una neumonía hospitalaria. En España, una de cada mil personas contrae neumonía cada año, tasa que se triplica en pacientes mayores de 65 años. Reducir la morbilidad y la mortalidad son los principales retos de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología clínica (SEIMC).

¿Cómo reconocerla?
Los especialistas señalan la aparición de fiebre elevada con escalofríos, tos con expectoración purulenta, dolor torácico, y sensación de falta de aire como los síntomas más característicos de esta enfermedad. “Con cierta frecuencia, tales síntomas no son evidentes en los pacientes ancianos que sin embargo pueden presentar confusión mental, caídas o deterioro del estado general”, según afirma el doctor Jordi Carratalá, portavoz de la SEIMC. Como destaca este experto, la neumonía también puede cursar de forma más leve, sobre todo en personas jóvenes, que frecuentemente padecen febrícula, malestar general, tos seca, cefalea y artromialgias (dolor de carácter inespecífico a nivel muscular y articular, no asociado a ningún esfuerzo físico o traumatismo).

Prevenir con dos vacunas:
1, La SEIMC nos recuerda que la principal arma de que disponemos para combatir la neumonía es la vacuna antigripal, recomendada cada temporada para personas mayores de 65 años, pacientes con enfermedades crónicas, pacientes inmunodeprimidos, personal sanitario y personal cuidador de sujetos en grupo de riesgo. Esta vacuna también se aconseja frente a la neumonía ya que el virus de la gripe puede por sí mismo desencadenarla, o facilitar la infección por bacterias que pueden producir esta enfermedad. “Las neumonías en las que están implicadas concomitantemente el virus de la gripe y bacterias son especialmente graves, de ahí la necesidad de la vacunación”,

2, Por otro lado, la vacuna antineumocócica protege frente a Streptococcus pneumoniae, el organismo que con mayor frecuencia provoca neumonía.  “En el caso de los adultos, en muchas comunidades autónomas, la vacunación frente al neumococo está ligada a la campaña antigripal y esto hace que las coberturas no sean especialmente buenas. Además, en los menores de 60 años y con patologías crónicas asociadas, la indicación de vacuna antineumocócica pasa muchas veces desapercibida”.“En concreto, la vacuna antineumocócica conjugada trecevalente garantiza una mejor respuesta inmune en todos los grupos de edad y en las situaciones clínicas donde existe un riesgo mayor de infección neumocócica, esto es, con presencia de comorbilidades asociadas como la diabetes, EPOC y otras enfermedades crónicas, ya sean renales, hepáticas o cardiacas, entre otras”.

Neumonía grave con sepsis
Los pacientes mayores de 65 años, los que abusan del consumo de alcohol y los que presentan ciertas comorbilidades, como la EPOC o patologías renalestienen mayor predisposición de desarrollar la llamada neumonía adquirida en la comunidad (NAC) con sepsis grave, lo que conlleva inflamación sistémica y disfunción orgánica. Los microorganismos causales más frecuente son el neumococo, la bacteriemia y las infecciones mixtas. “La vacunación antigripal y antineumocócica, las terapias de abandono del tabaco y la promoción de hábitos saludables son algunas de las medidas que pueden tener mayor impacto beneficioso en estos pacientes”. A ello hay que sumar “la importancia de reconocer los signos de gravedad de la forma más precoz posible con el objetivo de iniciar el tratamiento antibiótico rápido”.

 

Fuente: http://www.consejosdetufarmaceutico.com/neumonia-zona-de-peligro

 

Por Farmacia Rafelbunyol

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*